{"id":368,"date":"2022-12-12T19:28:28","date_gmt":"2022-12-13T01:28:28","guid":{"rendered":"https:\/\/magdalenamartinezfranco.com\/sitio\/?page_id=368"},"modified":"2023-09-14T21:10:23","modified_gmt":"2023-09-15T03:10:23","slug":"jorge-reynoso-pohlenz","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/magdalenamartinezfranco.com\/sitio\/jorge-reynoso-pohlenz\/","title":{"rendered":"Jorge Reynoso Pohlenz"},"content":{"rendered":"<body><p>[et_pb_section fb_built=\u201d1\u2033 admin_label=\u201dHeader\u201d _builder_version=\u201d4.17.3\u2033 _module_preset=\u201ddefault\u201d background_color=\u201d#F6F5EE\u201d collapsed=\u201doff\u201d global_colors_info=\u201d{}\u201d][et_pb_row _builder_version=\u201d4.19.2\u2033 _module_preset=\u201ddefault\u201d global_colors_info=\u201d{}\u201d][et_pb_column type=\u201d4_4\u2033 _builder_version=\u201d4.19.2\u2033 _module_preset=\u201ddefault\u201d global_colors_info=\u201d{}\u201d][et_pb_text _builder_version=\u201d4.19.2\u2033 _module_preset=\u201de6504a1b-67eb-4b3d-b023-bcab277610b6\u2033 header_4_font=\u201dInter|700||on|||||\u201d header_4_text_color=\u201d#FF5A17\u2033 header_4_font_size=\u201d14px\u201d header_4_letter_spacing=\u201d1px\u201d header_4_line_height=\u201d1.4em\u201d custom_margin=\u201d||0px||false|false\u201d global_colors_info=\u201d{}\u201d]<\/p>\n<h4>OBRA<\/h4>\n<p>[\/et_pb_text][et_pb_text _builder_version=\u201d4.22.1\u2033 _module_preset=\u201dc16985e1-e0d6-4022-964d-e2bfc04fa633\u2033 header_font=\u201dInter|700|||||||\u201d header_text_color=\u201d#000000\u2033 header_font_size=\u201d75px\u201d header_line_height=\u201d1.2em\u201d hover_enabled=\u201d0\u2033 header_font_size_tablet=\u201d40px\u201d header_font_size_phone=\u201d24px\u201d header_font_size_last_edited=\u201don|desktop\u201d global_colors_info=\u201d{}\u201d sticky_enabled=\u201d0\u2033]<\/p>\n<h4 class=\"p1\">Jorge Reynoso Pohlenz<\/h4>\n<p>[\/et_pb_text][et_pb_text _builder_version=\u201d4.19.2\u2033 _module_preset=\u201d1f09816e-184e-4ce5-a4cf-b39c52c423ca\u201d text_font=\u201dOpen Sans||||||||\u201d text_text_color=\u201d#000000\u2033 text_font_size=\u201d16px\u201d text_line_height=\u201d1.8em\u201d custom_padding=\u201d0px|||||\u201d text_font_size_tablet=\u201d15px\u201d text_font_size_phone=\u201d14px\u201d text_font_size_last_edited=\u201don|phone\u201d header_font_size_tablet=\u201d55px\u201d header_font_size_last_edited=\u201doff|desktop\u201d global_colors_info=\u201d{}\u201d]<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">Esta tumba encierra a Esquilo, hijo de Eufori\u00f3n,<br>Ateniense, que muri\u00f3 en la f\u00e9rtil Gela,<br>de su valor testimonio puede ofrecer<br>el bosque de Marat\u00f3n y el Medo de honda cabellera, que lo conoce.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\"><b>Epitafio de Esquilo (525-455 a.C.), patriota y dramaturgo<\/b><\/p>\n<p class=\"p3\">Durante buena parte de su existencia, nuestra especie practic\u00f3 la memoria con el exclusivo recurso de su pensamiento, comparti\u00e9ndola principalmente por medio del lenguaje oral, veh\u00edculo cultural en continuo cambio, al mismo tiempo actual y at\u00e1vico, propenso a transformar el testimonio en mito.<\/p>\n<p class=\"p3\">Cuando la memoria comenz\u00f3 a codificarse en signos sobre soportes relativamente perdurables, un proceso en su origen fluido comenz\u00f3 a trastocarse por la interrupci\u00f3n de hitos, como las marcas y escalas que en un plano se\u00f1alan los contornos de un camino con mayor objetividad \u2013pero con menor intimidad\u2013 que un \u00e1rbol o una piedra singulares. De la misma manera que los signos gr\u00e1ficos implican ejercicios de transferencia e interpretaci\u00f3n distintos a los orales, les hemos otorgado a los sistemas y archivos de gr\u00e1ficos y datos la cualidad de cosas en s\u00ed; incluso les hemos atribuido la capacidad de usurpar a lo vivo y a la vivencia el car\u00e1cter de la identidad que imitan: de alguna manera, nuestro bisabuelo habita una foto descolorida o una carta descubiertas en un caj\u00f3n, de la misma manera que para los sistemas de administraci\u00f3n social una firma, una huella, una foto bajo una mica o una cadena de amino\u00e1cidos poseen mayor legitimidad identitaria que nuestro ser y su palabra.<\/p>\n<p class=\"p3\">Hace unos diez a\u00f1os, Magdalena Mart\u00ednez realiz\u00f3 una serie de fotograf\u00edas de cuerpos que tend\u00edan a otorgarle a la mirada m\u00ednimas posibilidades de reconocer los rasgos identitarios del ser fotografiado. Recientemente, la misma artista ha realizado una serie de obras en torno a los medios de transferencia de la identidad y la memoria. Los soportes que concibi\u00f3 Mart\u00ednez Franco para recibir esta transferencia por medio de proyecciones, huellas o abstracciones resaltan, ya sea por su solidez o evanescencia, la particular paradoja que ha perseguido a la memoria y la identidad desde que comenzaron a ser procesadas como c\u00f3digos de testimonio, documentaci\u00f3n y administraci\u00f3n. Cuantitativamente, la mayor\u00eda de la documentaci\u00f3n gr\u00e1fica que las culturas han legado consiste en genealog\u00edas, legislaciones, archivos de contadur\u00eda, enunciados de legitimaci\u00f3n del poder sagrado o profano y paneg\u00edricos funerarios.<\/p>\n<p class=\"p3\">En un extremo del tiempo, la inscripci\u00f3n lapidaria supone uno de los m\u00e1s perdurables medios para afirmar lo que ya no existe; en el otro cabo del derrotero de la informaci\u00f3n gr\u00e1fica, el c\u00f3digo de barras fija en los productos consumibles unos datos \u2013para nosotros indescifrables\u2013 que por medio de la luz alimentan din\u00e1micos sistemas virtuales de informaci\u00f3n, que al mismo tiempo que nos facilitan la vida, la condicionan.<\/p>\n<p class=\"p3\">Actualmente, existimos tambi\u00e9n como c\u00f3digos y expedientes, y el almacenaje de ambos constituye una suerte de fijaci\u00f3n de nuestra identidad en formato forense. M\u00e1s all\u00e1 de los sistemas de administraci\u00f3n social que estructuran medios para objetivarnos \u2013o de convicciones teol\u00f3gicas\u2013 somos tambi\u00e9n ese tejido de subjetividades que construyen los que nos miran, nos conocen o nos recuerdan: una imagen o un fantasma que nunca perpet\u00faa un enfoque o corporeidad definidas. Podemos a\u00f1adir a las paradojas que Mart\u00ednez Franco presenta, por medio de la confrontaci\u00f3n de materiales y sistemas de significados, su combinaci\u00f3n agridulce del tono eleg\u00edaco con el sat\u00edrico. Recurriendo al rid\u00edculo o a la iron\u00eda, los s\u00e1tiros expresaban sin cortapisas cosas terribles y veraces a personas que sobrevivieron s\u00f3lo por medio de los mitos. Pero nosotros tenemos que vivir en la historia, atiborrados de archivos, acostumbr\u00e1ndonos a ser representados, urdiendo in\u00e9ditos medios de representarnos y extra\u00f1\u00e1ndonos a veces incluso del esfuerzo de interpretar el rostro que aparece en el espejo.<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n<\/body>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante buena parte de su existencia, nuestra especie practic\u00f3 la memoria con el exclusivo recurso de su pensamiento, comparti\u00e9ndola principalmente por medio del lenguaje oral, veh\u00edculo cultural en continuo cambio, al mismo tiempo actual y at\u00e1vico, propenso a transformar el testimonio en mito.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":356,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"on","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","om_disable_all_campaigns":false,"footnotes":""},"class_list":["post-368","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/magdalenamartinezfranco.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/368","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/magdalenamartinezfranco.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/magdalenamartinezfranco.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magdalenamartinezfranco.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magdalenamartinezfranco.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=368"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/magdalenamartinezfranco.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/368\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":737,"href":"https:\/\/magdalenamartinezfranco.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/368\/revisions\/737"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magdalenamartinezfranco.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/356"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/magdalenamartinezfranco.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=368"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}